jueves, 28 de abril de 2011

U2 en concierto!!


Tocó perderme algunos de los sitios que tenía en mente conocer del norte chileno, pero definitivamente, valió la pena llegar a  Santiago de Chile al 360º Tour de U2 que empezó hace 2 años en Barcelona y cuenta con el montaje escénico más grande de la historia, al cual se le conoce como "la garra", la cual parece una araña gigante de donde se sostienen luces, lasers, pantallas, sonido... y cuyas características permiten que el público se encuentre rodeando a los artistas totalmente,  dándole una energía completamente diferente al show en comparación con los montajes tradicionales donde la parte posterior del escenario esta vacía.

Yo fui una de las casi 70.000 personas que el 25 de marzo, en el Estadio Nacional, presenciamos un espectáculo sorprendente por el montaje escénico, las luces, la logística, el sonido, el grupo de apertura (MUSE), la selección de canciones donde obviamente estaban "Beautiful day", "One", "With or without you", “Mysterious Ways”..., clima perfecto, buena compañía (la esposa de mi hermano Nicolás y sus amigos)... y lo mejor para mi: gratis porque mi hermano me regaló la entrada.

Lo más sorprendente del concierto, la requisa... NO HAY, a diferencia de Colombia, acá los espectadores son tratados con respeto y no se les esculca hasta el último rincón de su cuerpo y pertenencias para comprobar si llevan drogas o armas o no se que.  A la entrada simplemente se pasaba el ticket, caminabas por un pasillo al final del cual un policía amablemente te preguntaba "tiene fósforos o encendedor?"... cuya respuesta inmediata era no.  Parece ser que solo se preocupan por que la gente pueda incendiar el estadio en algún momento de euforia y no porque se maten entre ellos, roben a mano armada, consuman drogas y todas las demás preocupaciones que hay en mi país en donde nos hemos acostumbrado a que para entrar a cualquier espectáculo (incluyendo discotecas) nos traten como a convictos y se salven de desnudarnos en la puerta.

El concierto... me encantó: bailé, canté, brinqué, grité y hasta lloré como si fuera la fan número 1, habían pasado años sin ir a un concierto porque todos saben que no me gustan los tumultos y además, nunca logro ver al cantante (debido a mi gran estatura, jajajaj)... pero de éste sólo puedo decir wwwwooooowwwwww y me alegro de haber presenciado una banda de ésta magnitud, pues es algo que por mi propia iniciativa no habría hecho jamás.  

Me recargué con la energía de todos los asistentes y finalmente, a dormir para mañana empezar a recorrer Santiago de Chile!!

martes, 26 de abril de 2011

Vicuña y el viaje a dedo (autostop)


Es muy difícil decidir qué lugares conocer en Chile pues las distancias son inmensas al igual que el valor del transporte, comida y hospedaje, así que guiándonos por las sugerencias de otros viajeros nos fuímos para el Valle de Elqui "a dedo", y comprobámos, después de escucharlo muchisimas veces, que este sistema funciona muy bien acá. 

Chile es un país seguro (el más seguro de Suramérica, dicen) con una sola via que lo atraviesa de sur a norte: la Panamericana por lo que solo debes fijar la dirección hacia donde vas, estirar el brazo, esperar unos minutos (u horas dado que eramos tres), estar dispuesto a conversar todo el trayecto y bajarte a la altura de la ciudad destino para tomar otro camion que vaya perpendicular a la via principal.  La Panamericana, es una via increiblemente monótona, interminable y rodeada de desierto, lo cual hace que los indices de accidentalidad sean muy altos ya que los conductores se duermen con facilidad, por lo que nunca les cae mal tener compañía y se han habituado, especialmente los conductores de caminones, a recoger viajeros a quienes siempre nos conviene ahorrar unos pesos, así es que nunca nos faltó transporte y a ellos les sobró conversación, como podrán imaginar.  

En algunas ocasiones hicimos autostop, y no, nunca nos sucedió nada, no trataron de robarnos, ni nos hicieron insinuaciones fuera de lugar.  Conversamos de la vida, de política (porque acá si se puede hablar de eso), de las familias, del futuro... no faltaron las risas, los relatos, ni el mate y lo mejor, es que cambiaron mis ideas sobre ellos, los camioneros, quienes en el pasado fueron para mi sinónimo de estorbo en las vias, pero hoy son hombres con vidas marcadas por la soledad y las ansias de estar con sus familias (con quienes sólo se ven 4 dias al mes), sin los cuales ningún país sobreviviría pues ellos llevan nuestros alimentos, vestidos, combustible, noticias, regalos, mensajes...en definitiva, mueven el mundo. 

El Valle de Elqui es una zona de tierras muy fértiles cubiertas en su mayoría por viñedos que se destinan a la producción de pisco y su capital es Vicuña que sobresale por ser la ciudad donde nació Gabriela Mistral (poetisa y orgullo chileno por ser la primera latinoamerica en ganar el Premio Nobel de Literatura en 1945).  Este es un pueblo muy pequeño, tranquilo y agradable donde pudimos observar el proceso artesanal de producción de pisco en la Pisquera ABA y degustar el licor, obviamente, como eran las 10 am y estábamos "degustando" yo estaba ya prendida antes del medio día, eso si, en la noche estaba sobria de nuevo y con muchas expectativas acerca del Observatorio Mamalluca, pues Chile, al igual que Namibia, Hawaii y Canarias son los mejores lugares del mundo para estudiar el cielo, debido principalmente a la ausencia de humedad en el aire. 

Este observatorio llenó todas mis expectativas y de nuevo estuvimos con suerte pues esa noche no había luna, así que se veían muchas más estrellas que de costumbre y sin necesidad de aparatos pudimos ver el borde de la Vía Láctea, varias constelaciones y la galaxia que se encuentra más cercana a nosotros (por supuesto ya olvidé el nombre).  Luego, con dos telescopios inmensos pudimos ver estrellas, planetas, nebulosas... obviamente, no faltaron las estrellas fugaces y satélites, en definitiva, una noche maravillosa que como siempre terminó en algún sitio para comer (recomendado por cualquier persona) y planeando la siguiente estación, sin embargo, para mi esta vez el rumbo estaba determinado y la siguiente parada sería Santiago de Chile, pues mi hermano no puede ir al concierto de U2 y me regaló la entrada!! empiezo a creer que soy la persona más de buenas del mundo.

viernes, 15 de abril de 2011

San Pedro de Atacama


Este pequeñisimo pueblo es muy diferente a todo lo que he visto: se encuentra en el Desierto de Atacama que es el lugar más seco del mundo (no lo digo yo, en realidad está catalogado como tal) lo cual lo convierte en un sitio privilegiado para la observación astronómica que junto con los paisajes espectaculares atraen a cientos de turistas diariamente haciéndolo paracer un "campamento de verano" en donde es imposible ver la más mínima manifestación de la cultura de la región, por el contrario, hay exquisitos restaurantes, centros de relajación, hoteles de cinco estrellas (y hasta sin estrellas), tours y todo lo que un turista pueda desear.

Lastimosamente, no es posible visitar la mayoría de los sitios que se encuentran en los alrededores sin un guia y un carro, razón por la cual nos tocó unirnos a uno de los toures que ofrecen.  De esta manera pudimos bañarnos en Cejar que es una laguna natural con muchisima sal en sus aguas que hace que uno flote sin el más mínimo esfuerzo; luego, fuimos a los Ojos del Desierto, que son dos pequeños lagos artificiales de agua dulce que aparecieron debido a los huecos abandonados de una excavación, y finalmente, vimos el atardecer en el Salar de Atacama mientras tomábamos vino con queso y aceitunas (que puedo decir... a veces es imposible mochilear, jajaja).


A pesar de la belleza de los tres sitios, sin lugar a dudas, fue el Salar el que me dejó sin palabras pues el suelo esta cubierto en un 100% de sal, parece nieve y el contraste con el azul del cielo es asombroso, sin embargo, es como caminar sobre asfalto, la sal es compacta y no permite quitarse los zapatos a menos que quieras cortarte los pies.

El Desierto de Atacama no es como el Deierto del Sahara, ni como Huacachina (recuerdan el oasis en Perú?), aquí no me siento como en "Las mil y una noches", aqui la arena no es color oro ni forma dunas suaves como el agua, por el contrario, es compacta, áspera y crea columnas, montañas y otras formas extrañas que pudimos observar de cerca en el Valle de la Luna y en el Valle de la Muerte.  A estos dos valles fuimos (los holandeses y yo, pues seguimos viajando juntos) en bicicleta en un recorrido de aproximadamente 30 kilómetros.  El primer valle debe su nombre, y es famoso, por su conformación parecida a la superficie lunar, la cual se hace más similar cuando baja el sol y le da un color grisáceo al suelo.  El segundo valle por su parte, son cientos de cerros que parecen olas rocosas sin una sola planta o animal visibles (de ahí vendrá su nombre Valle de la Muerte?).  Vimos el atardecer y regresamos al pueblo, pues definitivamente, el desierto no es un sitio en el cual desee perderme.

Después de varios días de intenso calor en el día (más de 35 grados a la sombra); excesivo frio en las noches (menos de 10 grados, pues este lugar queda a 2.348 m.s.n.m); cielos completamente azules sin una sola nube; luna llena (la más cercana a la tierra en las dos últimas décadas); visita al hospital del pueblo para servir de traductora a Jan; cientos de kilómetros recorridos en el desierto anhelando nunca perdernos en él... nos fuimos, haciendo autostop, para el Valle del Elqui  exáctamente para la ciudad donde nació Gabriela Mistral...pero esa es otra historia.

martes, 5 de abril de 2011

Iquique


Después de 3 buses, 1 taxi y casi 23 horas de viaje, finalmente, estoy en Iquique (que pasó a ser parte de Chile después de ganar la Guerra del Pacífico) donde inmediatamente se sienten las diferencias culturales con Perú: es una ciudad muy limpia, organizada, con calles amplias, no se escuchan pitos de los carros (no porque sean pocos los autos -como los llaman en Chile- sino porque nadie pita), además, estos le dan la via al peatón para que cruce la calle. 

La idea inicial era quedarme dos días con el fin de descansar y seguir a San Pedro de Atacama que es mi principal interés en Chile (junto con la Isla de Pascua), sin embargo, este sitio me cautivó por su hermosa playa, tranquilidad, clima, comida, hostal y porque definitivamente, le hace honor a su nombre que en quechua significa "lugar de descanso", razón por la cual mi estadía se prolongó y en consecuencia, me reencontré con Jan y Herman (los holandeses con quienes viajé en Perú) y decidimos continuar la ruta juntos. 

Existen muchos sitios de interés turístico alrededor de Iquique, pero la mayor parte del tiempo la pasamos en la playa y en el Paseo Baquedano que actualmente es la columna vertebral de la ciudad (aqui esta el teatro, bares, restaurantes, bancos, hoteles...) y en el pasado fue testigo del auge de la industria salitrera de la región, por lo que prestaron gran atención a los detalles arquitectónicos que aún hoy se conservan en perfecto estado.  

Continuando con mi buena suerte pude ver los lobos marinos nadando muy cerca de una de las playas en la ciudad, y además, me tocó un evento de baile y música tradicional de los Aymara que son un pueblo indígena con asentamientos en Bolivia, Chile, Perú y Argentina, cuyas tradiciones estan tratando de recuperar.

Después de varios días de descanso (quien creyera que viajar agota, jajaja), de ver el atardecer a las 8pm, caminar por la playa, buena comida y helados gigantes... empacamos maleta y nos dirigimos a San Pedro de Atacama.

jueves, 31 de marzo de 2011

La tercera frontera...Perú - Chile


"¿qué estoy haciendo en Chile? ¿porqué no fui al Lago Titicaca ni al Cañon del Colca? Si Cuzco queda tan lejos de la frontera, ¿porqué estoy en Iquique?" ... respuesta:  Nunca sabes cómo te va a afectar la altura, y para mi, los casi 3.500msnm de Cuzco, me causaron los suficientes malestares para desistir del Titicaca y de Bolivia (por lo menos en ésta ocasión)... y modificar el resto de la ruta. 

Además, para este momento ya llevo dos meses de viaje y empiezo a sentir el cansancio de las largas horas en bus, la pesadez en el estómago por los cambios en la alimentación y la nostalgia de mi cama, los amigos, la comida de la tierra...  Así que decidí darme un gustico y cuando menos pensé tenía en mi mano un tiquete (primera clase) directo de Cuzco a Tacna, pues según yo, al estar al nivel del mar y a unos pocos días de la casa de mi hermano (Nicolás) en Santiago de Chile me sentiría renovada para continuar la travesía. 

Esta decisión me costó no conocer el Lago Titicaca, ni sus islas de totora, ni Arequipa (segunda ciudad más grande de Perú) ni su famosisimo Cañon del Colca (cañon más profundo del mundo), pero la nueva ruta me llevó a Iquique, al Valle de Elqui y al concierto de U2 que no estaban en mis planes, definitivamente, esto de viajar sin rumbo fijo me encanta.

La frontera entre Perú y Chile es muy diferente a las que he cruzado hasta ahora, es mucho más organizada, estricta y aqui si existe la posibilidad de que no te dejen ingresar al país por varios motivos, siendo uno muy nombrado el racismo.  Como dijo el taxista con quien crucé la frontera "pues es colombiana, pero blanquita, de más que no le ponen problema" (blanquita? si esto es lo más bronceada que he estado en mi vida!)... y pues no me pusieron obstáculos, espero que por otras razones diferentes al color de mi piel.

Al cruzar esta frontera llevaba 17 horas de trayecto, pero no habia escuchado buenos comentarios acerca de Arica (primera ciudad chilena que antes pertenecía a Perú) así que tomé otro bus y cuatro horas después estaba en Iquique (luego les cuento de éste sitio).  

Llegar a Chile es dificil, no solo por la cantidad de horas que requiere, sino también porque cambia la hora (razón por la cual estuve a punto de perder mi primer bus chileno) y además, empieza a doler el bolsillo, pues 500 pesos chilenos son casi un dolar, es decir, casi 2.000 pesos colombianos.  Ya entiendo el motivo por el cual pocas personas mochilean en Chile...es muy caro!!, pero hermoso, así que veré hasta donde me alcanza el presupuesto.

domingo, 27 de marzo de 2011

Machu Picchu


No soy fanática de los sitios turísticos, sin embargo, Machu Picchu ha estado en mi lista de "lugares por conocer" desde hace muchos años, así que fue absolutamente descrestante poder estar ahí, caminar entre los cientos de muros y terrazas, sentarme a escribir, observar el paisaje, respirar y sentirme en la cima del mundo a pesar de no estar en una montaña muy alta (2.453msnm).  

Para subir a Machu Picchu primero hay que llegar al pueblo de Aguas Calientes que esta en la base de la montaña.  Para llegar a Aguas Calientes hay tres formas: en tren, por el camino del Inca o por la ruta de contrabando.  Mi idea inicial era hacer la ruta de contrabando (tomar varios transportes entre pueblos cercanos, luego caminar tres horas por las vias del tren y finalmente, caminar dos horas a Machu Picchu), pero fue imposible por que las carreteras estaban cerradas debido a derrumbes.  Hacer el camino del Inca no era una opción para mi, pues no estaba preparada ni mental ni fisicamente para una caminata de 4 días con pasos de hasta 4.500msnm (en el futuro espero hacer este trayecto), así que tomé el tren (mi primer viaje en este medio de transporte, yupi!!) el cual es un atraco a mano armada (el pasaje más barato para extranjeros es 70 dólares ida y regreso) y los ingresos no van para las personas de la zona, ni siquiera para los peruanos, sino para los chilenos quienes son los dueños del tren (y de otras cosillas del Perú, razón por la cual no se llevan muy bien).

Sin importar cual de las tres rutas elijas en Aguas Calientes se debe comprar un tiquete de entrada a Machu Picchu que vale 126 soles ($87.000). En resumen, después de 2 horas en comby para llegar a Ollantaytambo, más de una hora de tren hasta Aguas Calientes y 30 minutos de bus... llegué a Machu Picchu y tomé mi mapa del lugar para conocer primero las rutas alternativas, es decir, aquellas que la gente casi no visita porque toman mucho tiempo.  Caminé por uno de los caminos del Inca tres horas aproximadamente y conocí "el puente del Inca", el Intipunku o"puerta del sol", la montaña Machu Picchu, un sector de piedras gigantes que parece no tener ningún nombre asignado y la base de Waynapicchu (montaña cercana que siempre esta como fondo en las fotografías).  Digo la base pues no pude subir porque ya se habían apuntado las 400 personas que pueden ingresar cada día, así que éste sector lo conoceré cuando merezca observar el amanecer desde ahí después de haber subido por el camino del Inca. 

Al finalizar las rutas alternativas y con el fin de no gastar más dinero dediqué el resto del día a la "piratería de tours", es decir, caminaba sin rumbo fijo y en cada lugar esperaba a que llegara algún tour (en inglés o español que son la mayoría), escuchaba la explicación y luego seguía hacia otro sitio.  Al principio estaba soleado el día así que habían docenas de guías turísticos con sus respectivos grupos, pero luego, empezó a llover y la gente desapareció por lo que pude disfrutar de Machu Picchu casi desolado, en silencio, con neblina baja que daba la sensación de que la ciudad estuviera suspendida en las nubes, y además, pude observar cómo funciona el sistema de drenaje del lugar al cual se le atribuye que la ciudad perdure en el tiempo. 

La misma lluvia, hizo que por unos minutos me resguardara cerca del Intiwatana (observatorio astronómico) y ahí tuve la suerte de conversar con una de las personas encargadas de la conservación y restauración de este Patrimonio de la Humanidad así que tuve información privilegiada y pude resolver varias de las inquietudes que tenía sobre esta Nueva Maravilla del Mundo (declarada como tal en el 2007). 

Solo puedo decir que no tengo palabras para hacerle justicia a la belleza e imponencia de Machu Picchu, "montaña vieja" si se traduce al español o "la ciudad perdida de los Incas" como la llamó Hiram Bingham cuando la descubrió en 1911.  Ninguna fotografía puede captar el encanto de su paisaje ni la energía presente, así que a quienes no conocen...les recomiendo que empiecen a hacer planes para ir antes de que la cantidad abrumadora de visitantes termine destruyéndolo; ese día espero que a ustedes también les llueva para que puedan disfrutar de ese Machu Picchu que ninguna agencia de viajes ofrece y que pocos se animan a presenciar, ese lugar que más que una fortaleza parece un santuario pero que definitivamente, es una obra maestra de la arquitectura y la ingeniería.

sábado, 26 de marzo de 2011

La capital del imperio Inca: Cusco



Supongo que éste largo trayecto de 15 horas en bus, es el primero de muchos otros, sin embargo, Cusco vale la pena, es una ciudad bonita con un centro histórico espectacular.  Creo que podría ser el escenario perfecto para un cuento, tiene una Plaza de Armas (parque principal) inmensa donde el pasto es muy verde y hay árboles, una fuente y miles de flores de colores.  Al rededor hay arcos coloniales y cuatro iglesias, siendo la más importante la Catedral.  Una vez más tuve buena suerte y logré entrar a la Catedral sin pagar, pues aqui en Cusco todo tiene un precio (bastante alto en mi opinión), así que para no descuadrar mucho mi presupuesto decidí simplemente caminar.  Me llevé una gran sorpresa al descubrir que hay muchisimas callesitas pequeñas y callejones alrededor de la Plaza que  nunca sabes a donde te van a llevar pues no salen en los mapas turísticos.  Pasé 3 dias recorriendo estas calles, entrando a los cafés, tiendas, galerias, restaurantes, plazas pequeñas e inclusive un museo de la coca.  A diferencia de Colombia, aquí se sienten orgullosos de esta planta, pues no solo ayuda a respirar mejor a los casi 3.400 msnm de la ciudad (tomandola en té o masticándo las hojas), sino que la utilizan para muchos otros productos como galletas, chocolates, licor, protector labial, harina, artesanías, entre otros.

Hay variedad de productos artesanales, entre ellos los tejidos hechos con el pelo de la alpaca (animal propio de los Andes) que nunca antes había visto.  De nuevo quiero comprar de todo, pero ni modo, compro lo necesario: guantes y escarpines (calentadores de tobillos) para aguantar el frio -empiezo a darme cuenta que mi vestuario no es el apropiado para estas temperaturas-.  Además, la altura es un tema de cuidado, el primer día tuve malestares, pero me fue mejor que a otros del grupo a quienes el malestar les duró 2 o 3 días.  Se recomienda, tomar mucho líquido, té de coca, domir al llegar, comer liviano, caminar despacio y nada de licor ni cigarrillo.

Hay muchisima oferta de sitios interesantes alrededor de Cusco, directamente relacionados con los Incas, deportes extremos y experiencias "chamánicas", pero definitivamente me toca elegir entre todas estas opciones o Machu Picchu... mi decisión: la Ciudad Inca, pero eso es otra historia.

PD:  Hostales recomendados en Cusco:  Che Lagarto (lo hay en varios paises de suramérica) y Loki.