jueves, 2 de junio de 2011

El regreso a casa...

Para los que me siguieron en el Blog y ya me vieron en Colombia saben que me faltó escribir sobre Buenos Aires (Argentina) y Colonia del Sacramento (Uruguay), pero la verdad es que estaba a una frase de terminar la crónica cuando mi computador se enloqueció y lo borró todo... me quiero morir de la ira y ya no soy capaz de hacer el mismo escrito, así que esperaré unos días para volverme a inspirar y por ahora transcribiré el texto que redacté en el avión de regreso a casa después de una travesía de 100 días exactamente.

Regresar a casa... no es como lo esperaba, es una sensación diferente, pensé que estaría feliz pero no es así totalmente, es algo intermedio entre alegría, miedo y tristeza.  Alegría de reencontrar a los amigos, rostros y lugares conocidos.  Miedo de retomar esa vida que me han inculcado como "normal" y olvidar lo que es sentirme libre al 100%.  Tristeza de separarme de los nuevos amigos, de dejar de recorrer parajes desconocidos y de finalizar este sueño.

En mi mente me llevo innumerables imágenes y recuerdos de instantes vividos a lo largo de miles de kilómetros en 6 diferentes países.  En mi corazón quedan personas especiales.  En mi piel sensaciones agradables que solo se comparan con aquellas registradas por mis oídos.  Me llevo sabores, olores, colores, texturas, paisajes, acentos, creencias, idiomas, bailes, rostros, sonrisas, lágrimas, lunas, atardeceres, música, palabras y silencios que me permitieron aprender acerca de mi y del mundo.  Descubrí grandes fortalezas y también temores; viví la soledad y la incertidumbre; comprendí la diferencia y las semejanzas; gané en tolerancia, solidaridad y practicidad; recordé que los seres humanos son buenos en su mayoría, que se puede confiar y que el celular no es indispensable.

Hoy me siento orgullosa de haber tomado la decisión de arrancar sin rumbo fijo, de haber empacado mi vida en una mochila y de haber hecho una pausa en mi camino.  
Hoy para mi el significado del lenguaje, el dinero y las fronteras se ha transformado.  
Hoy siento que cada día y cada noche encierran cientos de posibilidades y que cada decisión es una nueva oportunidad para vivir la vida que quiero vivir.  
Hoy siento que siempre hay más opciones y que cuando no las haya siempre estará la posibilidad de empacar e irme porque el mundo es mucho más que éste rinconcito en el que nos hemos acostumbrado a vivir. 
Hoy me siento fuerte... hoy es un nuevo comienzo.   

lunes, 16 de mayo de 2011

San Martín de los Andes y Mar del Plata


La idea inicial de mi viaje era llegar hasta "el fin del mundo" en Ushuaia, pero definitivamente una cosa es lo que se planea estando en casa y otra cosa muy diferente es estar en la ruta... se empiezan a acumular miles y miles de kilómetros y de horas de viaje y te das cuenta todas las que faltan para llegar al tan anhelado sitio, no sin antes empezar a sentir el frío que en San Martín de los Andes se aproxima a los cero grados en éste momento y yo sin la vestimenta apropiada. 

El otoño aqui se aprecia en todo su esplendor, los hojas de los árboles son rojas, amarillas, rosadas, moradas... es increíble, con lo que no conté es que ésta época del año es muy lluviosa y el viento es helado... empiezo a pensar que ésto es lo más al sur que llegaré en esta ocasión.  Trato de buscarle el lado postivo a todo: el paisaje es hermoso, el cielo despejado sin nubes, sol constante, las casas parecen sacadas de un cuento de hadas, las hojas de los árboles en el suelo... pero, no, el frío y yo no vamos, amaneció nevando y más me demoré en ver la nieve por la ventana (primera vez que veo nieve en mi vida) que en decir: "chicos me voy para donde esté haciendo sol"... gracias a la tecnología revisamos el clima en toda Argentina y encontramos el lugar perfecto: playa, surf, vida nocturna y 20º de temperatura...... nos fuimos para Mar del Plata.

Argentina es un país muy grande y sus paisajes son bastante monótonos....pampas a lado y lado de la carretera nos acompañan durante 22 horas de bus, en las cuales comprobé una vez más que a cada segundo tu suerte cambia, pues pasamos de viajar en un bus de primera categoría donde nos ofrecieron whisky y champagne (gratis) para luego llegar a la terminal de Bahía Blanca donde nos tocó dormir en el piso (al mejor estilo mochilero) durante 3 horas en espera del prímer bus que nos llevara a nuestro destino. 
La barada en carretera no podía faltar ni el cambio de bus, pero finalmente, llegamos a Mar del Plata donde me siento de nuevo feliz...el clima es magnífico y tenemos cientos de metros de playa para jugar volley, broncearnos y hasta surfear.  Pasan algunos días entre risas, caminatas por la playa, boliches (como le llaman a las discotecas en estas tierras) y conversaciones con Julio (un amigo de Cali con quien nos encontraremos en nuestra próxima parada), logramos empacar mochila y ahora nos dirigirnos a Buenos Aires.

lunes, 9 de mayo de 2011

Las sorpresas del camino: Maitencillo y Pucón


Resulta que Herman (uno de los holandeses) en un viaje anterior a Thailandia conoció a Stefano, un chileno "muy buena gente" como diríamos en mi tierra.  Él nos invitó a una "parrilla chilena" con su novia Cony y sus amigos en Maitencillo que es un balneario espectacular al norte de Viña del Mar, y además, nos llevó a conocer Zapallar (otro balneario cercano) principalmente su cementerio que queda en un acantilado frente al mar, con mejor vista que cualquier casa de los que estan vivos en el sector.

Durante el BBQ pude conocer a muchos otros chilenos y entender un poco más su cultura y su lenguaje (que aún no puedo creer que sea español, jajaja).  Es la primera vez desde que empecé el viaje que veo tanta carne en un asador, y a decir verdad, toda deliciosa,no entiendo porque dicen que la cocina chilena no es buena. 

Pasamos dos dias increibles entre amigos, descansando frente al mar (sin nadar en él porque es helado), comiendo, tomando Piscola (pisco + coca cola) y cantando hasta que le dolieron las manos al que tocaba la percusión.  Largas caminatas por la playa, paisajes hermosos y profundas conversaciones en cuanto a política suramericana, en definitiva, un fin de semana interesante.

De nuevo cuento con buena suerte y Stefano nos sorprende diciendo: "mi familia tienen una cabaña en Pucón, si van por ese lado se las presto por el tiempo que quieran"... Herman, Jan y yo nos miramos y sin cruzar una palabra digimos al tiempo: "Claro que vamos para el Distrito de los Lagos!!"... tomamos un bus y después de 10 horas llegamos a Pucón (que equivale a Bariloche en Argentina).

El pueblo es precioso, las casas y demás construcciones tienen poca altura y son en madera, parece sacado de la imaginación de un gran escritor.  La cabaña rodeada de árboles y hortensias resultó ser hermosa, cómoda y acogedora.  Por estar ubicada en las afueras del pueblo se nos ocurrió alquilar bicicletas por varios días y fue así como terminamos recorriendo diariamente docenas de kilómetros al rededor del Lago Villarrica y el Volcán con el mismo nombre. 
En Pucón pudimos disfrutar del silencio, el cielo estrellado, comer frente a la chimenea, ver películas, andar en bicicleta y en el caso de ellos subir hasta el crater del volcán, ocasión que yo aproveché para broncearme, pues para nadie es un secreto que a mi no me gusta las caminatas en alta montaña.

Pasan varios días, más de los que esperábamos quedarnos y decidimos ir un poco más al sur pero esta vez del lado argentino.

Valparaíso y Viña del Mar


Valpo...como la llaman los chilenos es una ciudad bohemia y encantadora a orillas del mar cuyo distintivo es que la mayoría de sus casas estan pintadas de los más diversos colores dándole una estética muy especial.

Subí por uno de los famosos ascensores de la ciudad, el más antiguo de ellos, el Ascensor Polanco y luego, en otro de los cerros recorrí el "Museo a cierlo abierto" que es una colección de murales callejeros realizados por artistas chilenos.  

Observé a lo lejos la Sebastiana, que es una de las casas del poeta Pablo Neruda, con forma de barco y vista hacia el océano pacífico (como le gustaban a él)...¿quién no se inspira aqui?, ahora comprendo de donde logró escribir frases como:

          "Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
           Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada y tiritan,
           azules, los astros, a lo lejos"...."

Caminé por callejones y plazas, cerros y mercados hasta que finalmente, me fui para Viña del Mar que queda a 15 minutos.  Viña es mucho más moderna, y para mi gusto, carece del encanto bohemio y de ciudad vieja de Valparaíso.  Fue poco el tiempo que permanecí aqui, pero el suficiente para observar la belleza de la ciudad y sentir la fuerza con que el océano pacífico golpea estas playas.  Merece la pena regresar y recorrer sus calles detenidamente, pero en esta ocasión no fue posible, porque solo fue un lugar de paso para dirigirme hacia Maitencillo.

Santiago de Chile


Me disculparán por mi ausencia, pero últimamente he tenido poco tiempo para escribir, parece ser que mientras más viajas, obtienes más contacto con el mundo inmediato y poco a poco te vas desconectándo de lo demás, pero bueno, ese no es el tema...Santiago de Chile, es una capital ejemplar: es grande, organizada, diversa y limpia.  Sus habitantes son tranquilos, cultos y muy amables a pesar de la expresión seria de su rostro. 

Aqui me hospedé en la casa de mi hermano Nicolás y fue como tener un poco de Colombia a miles de kilómetros de distancia.  Lo mejor fue compartir con su esposa (Maribel)  y Mariana (mi sobrina) que ya camina, además, después de tanto tiempo mi mamá, finalmente, se siente en paz porque sabe dónde estoy y con quien. 

Me dediqué a recorrer ésta capital haciendo uso de su sistema de transporte público que en mi opinión es bastante fácil de entender y rápido, lástima que no sea 24 horas porque eso limitó mis salidas en la noche. 

Pude observar algunos bailes tradicionales chilenos como la "Cueca" y otro de la isla de Pascua, ambos hermosos y muy diferentes a lo que había visto en los demás países.

La ciudad respira seguridad, por lo cual estuve caminando largas jornadas por sus calles.  Fue así como llegué al "Mercado Central" y en uno de sus famosos restaurates me comí un postrecito (pues el presupuesto no alcanzaba para almorzar a precio chileno, jajaja).  También estuve conociendo las artesanías del país, especialmente la joyería y la talla de madera en el "Mercado Domínicos"; imposible perderse la vista panorámica de la ciudad desde el "Cerro Santa Lucía" y el "Parque Metropolitano"; caminar por los grandes pasajes del centro, la "Plaza de Armas" y la "Calle Londres con Calle París" que inmediatamente te transporta a Europa.

El aspecto físico del chileno varía mucho, pues algunos son de procedencia Mapuche (pueblo indígena) tez oscura, cabello negro, ojos negros, rasgos fuertes... y otros son de procedencia europea: tez blanca, ojos claros, cabello rubio... (además de los cientos de mezclas entre ambos) eso si, el lenguaje no cambia y utilizan muchas palabras y expresiones desconocidas para mi hasta este momento, como: cuático (complejo), "al tiro" (ya mismo), mina (novia), ¿cómo tay? (cómo estas)... a las cuales me acostumbré con facilidad.  

En positivo: el nivel educativo de las personas, la arquitectura y el desarrollo de la ciudad.
En negativo:  el atropello al idioma español, la contaminación del aire y la autorización para que las personas fumen inclusive en sitios cerrados.

Me siento muy cómoda aqui y por un momento creo que quiero regresar a casa...pero me lleno de inconciencia y el viaje continúa! 

jueves, 28 de abril de 2011

U2 en concierto!!


Tocó perderme algunos de los sitios que tenía en mente conocer del norte chileno, pero definitivamente, valió la pena llegar a  Santiago de Chile al 360º Tour de U2 que empezó hace 2 años en Barcelona y cuenta con el montaje escénico más grande de la historia, al cual se le conoce como "la garra", la cual parece una araña gigante de donde se sostienen luces, lasers, pantallas, sonido... y cuyas características permiten que el público se encuentre rodeando a los artistas totalmente,  dándole una energía completamente diferente al show en comparación con los montajes tradicionales donde la parte posterior del escenario esta vacía.

Yo fui una de las casi 70.000 personas que el 25 de marzo, en el Estadio Nacional, presenciamos un espectáculo sorprendente por el montaje escénico, las luces, la logística, el sonido, el grupo de apertura (MUSE), la selección de canciones donde obviamente estaban "Beautiful day", "One", "With or without you", “Mysterious Ways”..., clima perfecto, buena compañía (la esposa de mi hermano Nicolás y sus amigos)... y lo mejor para mi: gratis porque mi hermano me regaló la entrada.

Lo más sorprendente del concierto, la requisa... NO HAY, a diferencia de Colombia, acá los espectadores son tratados con respeto y no se les esculca hasta el último rincón de su cuerpo y pertenencias para comprobar si llevan drogas o armas o no se que.  A la entrada simplemente se pasaba el ticket, caminabas por un pasillo al final del cual un policía amablemente te preguntaba "tiene fósforos o encendedor?"... cuya respuesta inmediata era no.  Parece ser que solo se preocupan por que la gente pueda incendiar el estadio en algún momento de euforia y no porque se maten entre ellos, roben a mano armada, consuman drogas y todas las demás preocupaciones que hay en mi país en donde nos hemos acostumbrado a que para entrar a cualquier espectáculo (incluyendo discotecas) nos traten como a convictos y se salven de desnudarnos en la puerta.

El concierto... me encantó: bailé, canté, brinqué, grité y hasta lloré como si fuera la fan número 1, habían pasado años sin ir a un concierto porque todos saben que no me gustan los tumultos y además, nunca logro ver al cantante (debido a mi gran estatura, jajajaj)... pero de éste sólo puedo decir wwwwooooowwwwww y me alegro de haber presenciado una banda de ésta magnitud, pues es algo que por mi propia iniciativa no habría hecho jamás.  

Me recargué con la energía de todos los asistentes y finalmente, a dormir para mañana empezar a recorrer Santiago de Chile!!

martes, 26 de abril de 2011

Vicuña y el viaje a dedo (autostop)


Es muy difícil decidir qué lugares conocer en Chile pues las distancias son inmensas al igual que el valor del transporte, comida y hospedaje, así que guiándonos por las sugerencias de otros viajeros nos fuímos para el Valle de Elqui "a dedo", y comprobámos, después de escucharlo muchisimas veces, que este sistema funciona muy bien acá. 

Chile es un país seguro (el más seguro de Suramérica, dicen) con una sola via que lo atraviesa de sur a norte: la Panamericana por lo que solo debes fijar la dirección hacia donde vas, estirar el brazo, esperar unos minutos (u horas dado que eramos tres), estar dispuesto a conversar todo el trayecto y bajarte a la altura de la ciudad destino para tomar otro camion que vaya perpendicular a la via principal.  La Panamericana, es una via increiblemente monótona, interminable y rodeada de desierto, lo cual hace que los indices de accidentalidad sean muy altos ya que los conductores se duermen con facilidad, por lo que nunca les cae mal tener compañía y se han habituado, especialmente los conductores de caminones, a recoger viajeros a quienes siempre nos conviene ahorrar unos pesos, así es que nunca nos faltó transporte y a ellos les sobró conversación, como podrán imaginar.  

En algunas ocasiones hicimos autostop, y no, nunca nos sucedió nada, no trataron de robarnos, ni nos hicieron insinuaciones fuera de lugar.  Conversamos de la vida, de política (porque acá si se puede hablar de eso), de las familias, del futuro... no faltaron las risas, los relatos, ni el mate y lo mejor, es que cambiaron mis ideas sobre ellos, los camioneros, quienes en el pasado fueron para mi sinónimo de estorbo en las vias, pero hoy son hombres con vidas marcadas por la soledad y las ansias de estar con sus familias (con quienes sólo se ven 4 dias al mes), sin los cuales ningún país sobreviviría pues ellos llevan nuestros alimentos, vestidos, combustible, noticias, regalos, mensajes...en definitiva, mueven el mundo. 

El Valle de Elqui es una zona de tierras muy fértiles cubiertas en su mayoría por viñedos que se destinan a la producción de pisco y su capital es Vicuña que sobresale por ser la ciudad donde nació Gabriela Mistral (poetisa y orgullo chileno por ser la primera latinoamerica en ganar el Premio Nobel de Literatura en 1945).  Este es un pueblo muy pequeño, tranquilo y agradable donde pudimos observar el proceso artesanal de producción de pisco en la Pisquera ABA y degustar el licor, obviamente, como eran las 10 am y estábamos "degustando" yo estaba ya prendida antes del medio día, eso si, en la noche estaba sobria de nuevo y con muchas expectativas acerca del Observatorio Mamalluca, pues Chile, al igual que Namibia, Hawaii y Canarias son los mejores lugares del mundo para estudiar el cielo, debido principalmente a la ausencia de humedad en el aire. 

Este observatorio llenó todas mis expectativas y de nuevo estuvimos con suerte pues esa noche no había luna, así que se veían muchas más estrellas que de costumbre y sin necesidad de aparatos pudimos ver el borde de la Vía Láctea, varias constelaciones y la galaxia que se encuentra más cercana a nosotros (por supuesto ya olvidé el nombre).  Luego, con dos telescopios inmensos pudimos ver estrellas, planetas, nebulosas... obviamente, no faltaron las estrellas fugaces y satélites, en definitiva, una noche maravillosa que como siempre terminó en algún sitio para comer (recomendado por cualquier persona) y planeando la siguiente estación, sin embargo, para mi esta vez el rumbo estaba determinado y la siguiente parada sería Santiago de Chile, pues mi hermano no puede ir al concierto de U2 y me regaló la entrada!! empiezo a creer que soy la persona más de buenas del mundo.